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Lectio Divina jueves XXXI del Tiempo Ordinario A.

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  LECTIO  Primera lectura: Filipenses 3,3-8a Hermanos: 3 La verdadera circuncisión somos nosotros, los que tributamos un culto nacido del Espíritu de Dios y hemos puesto nuestro orgullo en Jesucristo, en lugar de confiar en nosotros mismos. 4 Y eso que, en lo que a mí respecta, tendría motivos para confiar en mis títulos humanos. Nadie puede hacerlo con más razón que yo.  5  Fui circuncidado a los ocho días de nacer, soy del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo por los cuatro costados, fariseo en cuanto al modo de entender la Ley,  6  ardiente perseguidor de la Iglesia e irreprochable en lo que se refiere al cumplimiento de la Ley. 7 Pero lo que entonces consideraba una ganancia, ahora lo considero pérdida por amor a Cristo.  8  Es más, pienso incluso que nada vale la pena si se compara con el conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Pablo abre la parte exhortatoria de esta carta con una especie de autobiografía. Se ve obligado a hacer...

Lectio Divina XXXI Miércoles del Tiempo Ordinario. A

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  LECTIO   Primera lectura: Filipenses 2,12-18 12 Así pues, amados míos, vosotros, que siempre me habéis obedecido, hacedlo también ahora que estoy ausente, incluso con mayor empeño que si estuviera presente, y esforzaos con santo temor en lograr vuestra salvación.  13  Que es Dios quien, más allá de vuestra buena disposición, realiza en vosotros el querer y el actuar. 14 Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones.  15  Seréis así limpios e irreprochables; seréis hijos de Dios sin mancha en medio de una generación mala y perversa, entre la cual debéis brillar como lumbreras en medio del mundo,  16  manteniendo con firmeza la Palabra de vida para que, el día en que Cristo se manifieste, pueda yo enorgullecerme de no haber corrido o trabajado inútilmente. 17 Y aunque tuviera que ofrecerme en sacrificio al servicio de vuestra fe, me alegraría y congratularía con todos vosotros.  18  Por lo mismo, alegraos también vosotros y regocijaos co...

San Ángel de Acri. Capuchino.

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  Nació en Acri (Cosenza, Italia) en 1669. Su itinerario vocacional fue laborioso, pues, tras dos noviciados frustrados, sólo después del tercero llegó a profesar en los Capuchinos, en 1691. Ordenado sacerdote en 1700, se dedicó de lleno a la predicación, sencilla y popular, durante casi cuarenta años, por toda Calabria y gran parte del Sur de Italia, labor que completaba con su dedicación al confesonario, donde atendía a multitud de fieles que allí encontraban la gracia, la orientación y el consuelo que necesitaban. El Señor acompañaba su apostolado con carismas y milagros. Sus devociones más sentidas fueron la Eucaristía (las Cuarenta Horas), la pasión de Cristo (el Calvario, el Vía crucis) y la Virgen María (la Dolorosa). En su Orden ejerció con gran celo y no menor caridad diversos oficios como el de maestro de novicios, guardián o superior provincial. Murió en Acri el 30 de octubre de 1739. * * * * * BEATO ÁNGEL DE ACRI por Prudencio de Salvatierra, o.f.m.cap. La infancia de L...