Entradas

LECTIO DIVINA VIERNES XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

Imagen
  LECTIO DIVINA VIERNES XXIV   DEL TIEMPO ORDINARIO LECTIO PRIMERA LECTURA Si Cristo no resucitó, vana es la fe de ustedes. De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 12-20 Hermanos: Si hemos predicado que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que algunos de ustedes andan diciendo que los muertos no resucitan? Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, nuestra predicación es vana, y la fe de ustedes es vana. Seríamos, además, falsos testigos de Dios, puesto que hemos afirmado falsamente que Dios resucitó a Cristo: porque, si fuera cierto que los muertos no resucitan, Dios no habría resucitado a Cristo. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, es vana la fe de ustedes; y por lo tanto, aún viven ustedes en pecado, y los que murieron en Cristo, perecieron. Si nuestra esperanza en Cristo se redujera tan sólo a las cosas de esta vida, seríamos los más infelices...

Fiesta de las llagas de San Francisco

Imagen
  A 802 años de la impresión de las llagas de nuestro Padre de San Francisco   Desde su conversión, san Francisco profesó ona grandísima devoción a Cristo pobre, crucificado y glorioso. El icono del Cristo de San Damián estuvo unido siempre a su experiencia evangeélica y a su aventura espiritual, tanto en su conversión como a lo largo de toda su vida. Hasta su muerte no cesó, con los hechos y las palabras, de predicar al Crucificado. Su proceso de configuración con Cristo culminó en septiembre de 1224, mientras estaba sumido en contemplación en el monte Alverna: el Señor Jesús imprimió en su cerpo los estigmas de su pasión se cumplió así su deseo y su súplica: <<Oh Señor mío Jesucristo, te pido me concedas antes de morir sentir en mi alma y en mi cuerpo en cuanto es posible, el dolor que tú, dulce Jesús, soportaste en la hora de tu acerbísima pasión>>. Francisco se convirtió en otro Cristo, como con acierto expresa el místico franciscano fray Juan de los Ángeles: ...

LECTIO DIVINA MIÉRCOLES XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

Imagen
  LECTIO DIVINA MIÉRCOLES XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO PRIMERA LECTURA Entre estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor, el amor es la mayor de las tres . De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 31–13, 13 Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra c...

LECTIO DIVINA NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE LOS DOLORES

Imagen
  LECTIO DIVINA NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE LOS DOLORES 15 DE SEPTIEMBRE La devoción de la Virgen de Los Dolores se remonta a los primero años del segundo milenio, como desarrollo de la «compasión»   con Maria iuxta crucem Jesu. Esta devoción fue formulada litúrgicamente en tierras germanas, concretamente en Colonia, el año 1423. Sixto IV insertó en el misal romano la memoria de Nuestra Señora de la Piedad. La atención hacia María «dolorosa» se fue desarrollando gradualmente en la forma de los Siete Dolores, representados en las siete espadas que traspasan el corazón de la madre de Cristo. La extensión a la Iglesia latina en 1727 fue favorecida por los Siervos de María, que la celebraban desde 1668. La colocación en el 15 de septiembre se remonta a Pío X (1903-1914). En el calendario litúrgico de 1969 se la denomina memoria de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores. LECTIO Primera lectura: Hebreos 5,7-9 El mismo Cristo, que en los días de su vida mortal presentó oraciones y s...