San Félix de Cantalice Capuchino. El santo de las calles de Roma
San Félix de Cantalice El santo de las calles de Roma [1] Mariano de Alatri En aquella tibia mañana de octubre, Félix Porri, lejos de tomar su dirección habitual hacia los campos, emprendió el camino que llevaba al convento de Cittaducale. En la puerta lo recibían los frailes. Le acompañaban todos los que, de alguna manera, componían el clan de los Picchi. Cuando el padre guardián lo revistió con el hábito franciscano, en el comulgatorio del altar mayor, hombres y mujeres, prorrumpieron en llanto. Acabada la ceremonia, Félix, radiante de gozo hasta la médula, les preguntó: - ¿Por qué lloráis? - ¡Jamás encontraremos un joven tan fiel como tú! Pero, en realidad no se trataba sólo de fidelidades y de intereses. En casi veinte años de servicio, él se había conquistado el corazón de sus patronos, ocupando el lugar de un hijo, de un hermano carísimo. «El hombre de fuera>> Félix había nacido en Cantalice el año 1515. Ya ancia...