!Aleluya! !Cristo Resucitó!
¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN! ¡Él vive! ¡Cristo ha resucitado, Resucitemos con Él! Cristo resucitado es signo de contradicción, objeto de fe y rechazo. Tanto los soldados como las mujeres tienen la experiencia de un mismo acontecimiento: el terremoto y el ángel del Señor. La gran diferencia es que las mujeres creen porque confiaron en las Palabras del Maestro. En cambio los soldados no creen el anuncio de la resurrección y se inventan una escena imposible de creer, más imposible que el mismo acontecimiento extraordinario de la resurrección. Desafortunadamente los soldados son sólo espectadores, están sin ver, sin contemplar y sin dar crédito a lo que había sucedido. Ellos son testigos de la muerte de Jesús. No sólo son testigos de su muerte, sino que ellos mismos le matan. No les queda ninguna duda de que aquél Hombre llamado el “Nazareno” había muerto y con su muerte se había terminado toda la revuelta y el anuncio del Reino de Dios que venía haciendo. Por ello, los soldados no se...