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LECTIO DIVINA XXII SÁBADO DEL TIEMPO ORDINARIO

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  LECTIO DIVINA XXII SÁBADO DEL TIEMPO ORDINARIO Colosenses 1, 21-23. Lucas 6,1-5     LECTIO   PRIMERA LECTURA Los ha reconciliado Dios para hacerlos santos e irreprochables a sus ojos. De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 1, 21-23   Hermanos: En otro tiempo ustedes estaban alejados de Dios y en su corazón eran enemigos de él a causa de las malas acciones de ustedes; pero él los ha reconciliado ahora consigo por medio de la muerte que Cristo sufrió en su cuerpo mortal, para hacerlos santos, puros e irreprochables a sus ojos. Sin embargo, es necesario que permanezcan firmemente cimentados en la fe y no se dejen apartar de la esperanza que les dio el Evangelio que escucharon, el cual ha sido predicado en todas partes y a cuyo servicio yo, Pablo, he sido destinado.    Palabra de Dios. R/. Te alabamos, Señor   Pablo precisa ulteriormente los conceptos clave expresados en el himno precedente (que leíamos ayer), aplicándolos a la situación...

LECTIO DIVINA XXII VIERNES DEL TIEMPO ORDINARIO

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  LECTIO DIVINA XXII VIERNES DEL TIEMPO ORDINARIO Todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1, 15-20. Lucas 5, 33-39     LECTIO   PRIMERA LECTURA Todo fue creado por medio de él y para él. De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 1, 15-20   Cristo es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda la creación, porque en él tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados y potestades. Todo fue creado por medio de él y para él.  Él existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en él. Él es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el primero en todo.  Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz por medio de su sangre, d...

LECTIO DIVINA XXII MIÉRCOLES DEL TIEMPO ORDINARIO

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  LECTIO DIVINA XXII MIÉRCOLES DEL TIEMPO ORDINARIO Me ha ungido para anunciar la Buena Noticia a los pobres Colosenses 1, 1-8. Lucas 4, 38-44       LECTIO     PRIMERA LECTURA La palabra de la verdad ha llegado a ustedes y a todo el mundo.] De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 1, 1-8   Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, nuestro hermano, les deseamos la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, a ustedes, los hermanos santos y fieles en Cristo, que viven en Colosas.  En todo momento damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, y oramos por ustedes, pues hemos tenido noticia de su fe en Jesucristo y del amor que tienen a todos los hermanos. A esto los anima la esperanza de lo que Dios les tiene reservado en el cielo. De esta esperanza oyeron hablar cuando se les predicó el Evangelio de la verdad, que está dando fruto creciente en todo el mundo, igual que entre ustedes, desde el día en q...

LECTIO DIVINA XXII MARTES DEL TIEMPO ORDINARIO. Sé que tú eres el santo de Dios.

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  LECTIO DIVINA XXII MARTES DEL TIEMPO ORDINARIO Jesucristo murió por nosotros para que vivamos con él. 1 tesalonicenses: 5, 1-6. 9-11. Lucas: 4, 31- 37     LECTIO   PRIMERA LECTURA Jesucristo murió por nosotros para que vivamos con él. De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 5, 1-6. 9-11   Hermanos: Por lo que se refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor, no necesitan que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando la gente esté diciendo: "¡Qué paz y qué seguridad tenemos!", de repente vendrá sobre ellos la catástrofe, como de repente le vienen a la mujer encinta los dolores del parto, y no podrán escapar. Pero a ustedes, hermanos, ese día no los tomará por sorpresa, como un ladrón, porque ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos de la luz y del día, no de la noche y las tinieblas. Por lo tanto, no vivamos dormidos, como los mal...