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Jesús esté siempre contigo

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31 de mayo Jesús está siempre contigo, también cuando a ti te parece que no lo sientes. Y siempre está tan cerca de ti, como cuando lo está en las luchas espirituales. Él está siempre ahí, cerca de ti, animándote a mantenerte con valentía en las batallas, está ahí para detener los golpes del enemigo de modo que no quedes ultrajada. Por caridad, te suplico por lo que para ti es más sagrado, que no le agravies sospechando, aunque levemente, que has sido abandonado por él aunque por un solo instante. Esa es precisamente una de las tentaciones más satánicas, y tú aléjala de ti, tan pronto como te des cuenta de ella. Consuélate, pues, querida mía, sabiendo que las alegrías de la eternidad serán tanto más profundas y más íntimas, cuanto más días de humillación y años infelices contemos en nuestra vida presente. No es este un modo de ver y de pensar mío; es la sagrada escritura la que nos da su infalible testimonio. He aquí lo que el salmista dice a propósito: «Devuélvenos en go...

Cual es la aplicación correcta?

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30 de mayo Dime esto: ¿iluminar y descubrir los objetos es propio del sol o es propio de las tinieblas? Te dejo a ti que saques la aplicación correcta. Dios sólo es su gracia; Dios sólo es el supremo sol, y todos los demás o no son nada o, si lo son, lo son por él; Dios sólo, digo, con su gracia puede iluminar al alma y mostrarle lo que ella es. Y cuanto más conoce el alma su miseria y su indignidad ante Dios, tanto más insigne es la gracia que la ilumina para conocerse. Comprendo que el descubrimiento de la propia miseria por obra de este sol divino, en el primer momento es motivo de tristeza y de aflicción, de pena y de terror, para la pobre alma que es iluminada de modo semejante; pero, consuélate en el dulce Señor, porque, cuando este sol divino haya calentado con sus ardientes rayos el terreno de tu espíritu, hará despuntar nuevas plantas, que a su tiempo darán frutos exquisitos, manzanas jamás vistas.   (4 de marzo de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 368) ...

Tengo tal hambre y tal sed...

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25 de mayo Felicidades Padre Pío hoy en tu cumpleaños. Acompáñanos siempre Lo que más me lastima, padre mío, es el pensamiento de Jesús sacramentado. El corazón, antes de unirse a él por la mañana en el sacramento, se siente como atraído por una fuerza superior. Tengo tal hambre y tal sed antes de recibirlo que poco falta para que me muera de inquietud. Y precisamente porque no puedo menos de unirme a él, a veces, con fiebre, me siento obligado a ir a alimentarme de su cuerpo y de su sangre. Y esta hambre y esta sed, en vez de quedar apagados después de haberlo recibido en el sacramento, aumentan cada vez más. Y cuando ya tengo en mí este sumo bien, entonces sí que la plenitud de la dulzura es de verdad tan grande que poco falta para no decirle a Jesús: basta, que casi ya no puedo más. Casi me olvido de que estoy en el mundo; la mente y el corazón no desean nada más; y, con frecuencia y por mucho tiempo, también de forma voluntaria, no puedo desear otras cosas. Pero, a v...

Y si estoy con Jesús crucificado

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24 de Mayo En estos días el diablo me las hace de todos los colores y clases, me las va haciendo todo lo que puede y más. Este desgraciado redoblará sus esfuerzos para hacerme daño. Pero a nada tengo miedo, sólo a ofender a Dios. Me parece que ese infeliz la tiene tomada más con usted que conmigo, porque querría privarme de su orientación. De hecho, quién sabe la violencia que debo hacerme para comunicarle a usted mis cosas. Dolores fortísimos de cabeza, hasta el punto de casi no poder ver dónde pongo la pluma. Todos los espantosos fantasmas que el demonio me va poniendo en la mente, desaparecen cuando con confianza me abandono en los brazos de Jesús. Y si estoy con Jesús crucificado, es decir, si medito en sus dolores, sufro inmensamente, pero es un dolor que me hace mucho bien. Gozo de una paz y de una tranquilidad que no se puede explicar. (29 de marzo de 1911, al P. Benedicto de San Marco in Lamis – Ep. I, p. 216)

Sé paciente!

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23 de mayo No te asuste la cruz. La prueba más cierta de amor consiste en sufrir por el amado, y, si Dios por tanto amor tanto dolor sufrió, el dolor que se sufre por él resulta tan amable como el amor. En las aflicciones que el Señor te regala, sé paciente y confórmate al Corazón divino con alegría, sabiendo que todo es una broma continua del Amante. Las tribulaciones, las cruces, han sido siempre la herencia y la porción de las almas elegidas. Cuanto más quiere Jesús elevar un alma a la perfección, tanto más le aumenta la cruz de la tribulación. Alégrate, te digo, al verte tan privilegiada sin ningún merecimiento por tu parte. Cuanto más atribulada estés, tanto más debes alegrarte porque el alma en el fuego de las tribulaciones se convertirá en oro fino, digno de ser colocado para brillar en el palacio del cielo.   (14 de julio de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 126)

No te amargues!

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21 de mayo Da, pues, curso libre a las lágrimas, porque ésta es una obra de Dios; y no te amargues por lo que puedan imaginar los presentes. Los sobresaltos que sufres en el corazón son también queridos por Dios, y él los quiere para que su misericordia te haga más grata a él; y quiere que te asemejes a su amado Hijo en las angustias del desierto, del huerto y de la cruz. […]. El único consejo que puedo darte es que te atengas de forma estricta a cuanto te he dicho en el Señor, y que no hagas otra cosa que lo que el Espíritu Santo desea hacer en ti. Abandónate a sus actuaciones y no temas; él es tan discreto, sabio y suave como para no hacer más que el bien. Los gozos internos, sobre todo si van acompañados del dulce y profundo sentimiento de humildad, no deben despertar sospecha alguna en ti, y hay que ensanchar el corazón y recibirlos. (15 de abril de 1918, a Jerónima Longo – Ep. III, p. 1021

Conoce a Dios y hazlo todo para mayor gloria suya

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19 de mayo Sobre los medios adecuados para conseguir la perfección del cristiano, el apóstol [Pablo] propone dos poderosísimos: el estudio continuo de Dios y el hacer todo para su gloria. En cuanto al primer medio, escribe en Colosenses: « La palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza; instruíos y amonestaos con toda sabiduría, cantad agradecidos, himnos y cánticos inspirados ». La doctrina de este apóstol es clara; no tiene necesidad de comentarios. Si el cristiano se llena de la ley de Dios, que le advierte y le enseña a despreciar el mundo y sus lisonjas, las riquezas, los honores y todo lo que impide amar a Dios, no será derrotado nunca, suceda lo que suceda; todo lo soportará con perseverancia y con una santa constancia; y perdonará fácilmente todas las ofensas, y por todo dará gracias a Dios. Además, el apóstol quiere que la ley de Dios, la doctrina de Jesús, esté en nosotros, habite abundantemente en nosotros. Ahora bien, todo esto no se puede tener ...

Ejercítate en la Caridad

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18 de mayo L o que este santo apóstol [Pablo] considera más importante es la caridad, y, por eso, la recomienda vivamente, más que cualquier otra virtud, y quiere que esté presente en todas las acciones, pues es la única y sola virtud que constituye la perfección cristiana: « Y por encima de todo esto – dice él –, conservad, tened la caridad, que es el vínculo de la perfección ». Mira: él no se contenta con recomendarnos la paciencia, el soportarnos mutuamente, también éstas virtudes nobles; pero no, él quiere la caridad y con mucha razón, porque puede darse muy bien que uno soporte pacientemente los defectos de los otros, perdone incluso las ofensas recibidas; y todo puede ser sin mérito, cuando se ha hecho sin caridad, que es la reina de las virtudes y que las incluye a todas. Por tanto, hermana mía, tengamos en gran aprecio esta virtud, si queremos encontrar misericordia en el Padre del cielo. Amemos la caridad y pongámosla en práctica, es la virtud que nos constituye...

Entraré en tu presencia

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17 de mayo Mantente, hijo mío, cerca, muy cerca de los pies de Jesús con la Magdalena; conténtate con practicar aquellas pequeñas virtudes que son más adecuadas a tu edad y a tu espíritu. A un comerciante al por menor se le confía, no una canasta grande, sino una pequeña. Te recomiendo, porque es propia de tu edad, la santa sencillez, con la que se conquista el corazón de Jesús. No tengas miedo de esos peligros que ves de lejos, como tú me escribes, y sobre los que hemos tratado de palabra largamente en diversas ocasiones. Te parece a ti que son ejércitos, y no son otra cosa que sauces con muchas ramas y que, al caminar, corres el peligro de engañarte, hasta que los tienes ante tu vista. Ten, hijito mío, un firme y general propósito de querer servir y amar a Dios con todo tu corazón; y, fuera de esto, que no te inquiete ningún pensamiento del futuro. Piensa en obrar bien en el día presente y, cuando llegue el día de mañana, entonces se llamará hoy, y entonces será el mome...

Sé prudente!

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16 de mayo Nuestra vida terrena se va muriendo poco a poco en nosotros; de igual modo es necesario hacer morir en nosotros nuestras imperfecciones. Imperfecciones, es cierto, que para las almas piadosas que las sufren, pueden ser también fuentes de mérito y motivos poderosos para adquirir virtudes; porque, a través de esas imperfecciones, conseguimos conocer cada vez mejor el abismo de miseria que somos; y ellas nos impulsan a ejercitarnos en la humildad, en el desprecio de nosotros mismos, en la paciencia y en el esfuerzo. Hijo mío, yo no sé qué impresión producirá en tu alma esta pobre carta, pero todo lo he escrito al pie del crucifijo. He sentido muy fuerte en mi corazón el impulso a escribirte lo que te he escrito, porque he juzgado que una gran parte de tu mal pasado ha estado motivado por haber hecho grandes proyectos y, viendo después que los resultados eran pequeñísimos y que las fuerzas eran insuficientes para poner en práctica aquellos deseos, aquellos planes y aq...

La paciencia todo lo alcanza

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15 de mayo La virtud de la paciencia es la que nos asegura, más que ninguna otra, la perfección; y, si conviene practicarla con los demás, hay que tenerla no menos con uno mismo. El que aspira al puro amor de Dios, no necesita tanto tener paciencia con los demás cuanto tenerla consigo mismo. Para conquistar la perfección, se necesita tolerar las propias imperfecciones. Digo tolerarlas con paciencia y no ya amarlas o acariciarlas. Con este sufrimiento crece la humildad. Para caminar siempre bien, es necesario, mi queridísimo hijo, aplicarse con diligencia a recorrer bien aquel trozo de camino que está más cerca y que es posible recorrer, hacer bien la primera jornada, y no perder el tiempo deseando hacer la última cuando todavía no se ha hecho la primera. Muchísimas veces nos detenemos tanto en el deseo de ser ángeles del paraíso, que descuidamos ser buenos cristianos. Con esto no quiero decir o significar que no sea oportuno para el alma poner muy alto su deseo, pero sí que no...

Perfeccion Cristiana

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14 de mayo Sospecha de todos aquellos deseos que, a juicio de las almas prudentes y piadosas, no pueden alcanzar sus objetivos. Entre ellos hay que colocar los deseos de aquella perfección cristiana, que puede ser perfectamente imaginada pero nunca practicada, y sobre la que muchos dan buenas lecciones pero nadie la lleva a la práctica. Y, del mismo modo, abandona también la duda que me manifestaste en relación a lo que dices que has leído en los libros. Reflexiona seriamente en la vanidad del espíritu humano, propenso a equivocarse y turbarse en sí mismo; porque te aseguro que de esta consideración deducirás fácilmente lo que tantas veces te he dicho: que los trabajos internos que has tolerado y de los que aún queda en ti algún residuo, han sido provocados en ti por una multitud de consideraciones y deseos producidos por esa gran ansiedad de llegar cuanto antes a aquella perfección imaginada, que tú equivocadamente te habías formado. Tu imaginación había formado en tu espíritu...

Suyos en tiempo y eternidad

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11 de mayo En torno a tres grandes verdades es necesario orar de modo especial al Espíritu Paráclito para que nos ilumine, y son: que nos haga conocer cada vez mejor la excelencia de nuestra vocación cristiana. Ser preferidos, ser elegidos entre una muchedumbre, y saber que esta predilección, que esta elección, ha sido hecha por Dios, sin ningún mérito nuestro, desde la eternidad, « ante mundi constitutionem », con el único objetivo de que seamos suyos en el tiempo y en la eternidad, es un misterio tan grande, y al mismo tiempo tan dulce, que el alma, por poco que lo penetre, no puede sino derretirse toda en amor. En segundo lugar, pidamos que nos ilumine cada vez más sobre la inmensidad del premio eterno al que la bondad del Padre celestial nos ha destinado. La penetración de nuestro espíritu en este misterio aleja al alma de los bienes terrenos y nos vuelve ansiosos por llegar a la patria celestial. Oremos, por fin, al Padre de las luces que nos haga comprender cada vez...

Santidad

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10 de mayo Santidad quiere decir ser superiores a nosotros mismos, quiere decir victoria perfecta sobre todas nuestras pasiones, quiere decir despreciarnos verdadera y constantemente a nosotros mismos y a las cosas del mundo, hasta preferir la pobreza a la riqueza, la humillación a la gloria, el dolor al placer. La santidad es amar al prójimo como a nosotros mismos y por amor a Dios. La santidad, en este punto, es amar también a quien nos maldice, nos odia, nos persigue, incluso hasta hacerle el bien. La santidad es vivir humildes, desinteresados, prudentes, justos, pacientes, caritativos, castos, mansos, trabajadores, observantes de los propios deberes, no por otra finalidad que la de agradar a Dios, y para recibir sólo de él la merecida recompensa. En síntesis, según el lenguaje de los libros sagrados, la santidad, oh Raffaelina, posee en sí la virtud de transformar al hombre en Dios. (30 de diciembre de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 541)

Gracias por decirle sí a la vida

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Santa María, Madre de Dios Un pasaje del libro de los Números (6,22-27) recoge una fórmula con la que los sacerdotes del pueblo judío transmitían la bendición divina: “El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor; el Señor se fije en ti y te conceda la paz”. El nombre del Señor se pronuncia sobre las personas para establecer una relación personal entre Dios y ellas. Francisco de As ís el enamorado de Dios y de la Madre de Dios hizo suya esta bendición para implorar toda gracia y todo don para sus hermanos y para las personas que amaba. Es una oración de bendición que los frailes impartimos siempre y que sigue usándose hasta el día de hoy, pero que la liturgia la pone sobre todo para toda la Iglesia el primer día del año. El Señor nos bendice para que vivamos alejados de los peligros, especialmente del pecado; nos sonríe con benevolencia para que podamos reconocer su amor y su generosidad. Nos otorga el don de la paz, que má...

¡Mucha fuerza!

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9 de mayo Jesús te haga cada vez más grata a él y más semejante en los caminos del dolor. María, la madre de Jesús y madre nuestra, te conceda entender todo lo que encierra el gran secreto del dolor, cristianamente soportado, y te obtenga también toda la fuerza para poder subir hasta la cima del Calvario, llevando la propia cruz. Es verdad que, para recorrer este camino, se necesita mucha fuerza; pero, ¡coraje!; el Salvador no permitirá nunca que decrezca su ayuda hacia ti. Por tanto, apresurémonos a unirnos, a mezclarnos, a todas esas almas piadosas y fieles que van junto al divino Maestro. Apresurémonos, digo, para no quedar demasiado atrás en esta santa comitiva; mantengámonos siempre unidos a ella; no la perdamos nunca de vista; que no escape nunca de nuestra vista, porque no la podremos alcanzar, y nos veremos privados de esos tesoros secretos de bien que sólo se encuentran ahí, y excluidos del gozo eterno que sólo en ella y por ella se llega a poseer.   (4 de ag...

¡Adorar!

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7 de mayo ¡Qué bueno es el Señor con todos; pero se muestra mucho más bondadoso con el que tiene verdaderos y sinceros sentimientos de agradarle en todo y de esperar que se cumplan en él los divinos deseos! Aprende, de modo muy especial tú, a descubrir y a adorar la divina voluntad en todos los acontecimientos humanos. Repite con frecuencia las divinas palabras de nuestro queridísimo Maestro: « Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo ». Sí , que esta bella exclamación esté siempre en tu corazón y en tus labios en todos los momentos de tu vida. Repítela en las aflicciones; repítela en las tentaciones y en las pruebas a las que Jesús quiera someterte; repítela también cuando te sientas sumergida en el océano del amor de Jesús. Ella será tu ancla y tu salvación. No temas al enemigo; él no intentará nada contra la navecita de tu espíritu, porque el timonel es Jesús y la estrella es María. (6 de febrero de 1915, a Anita Rodote – Ep. III, p. 54)

Frescura con el calor

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5 de mayo La Virgen Inmaculada ya se ha complacido en la flor espiritual que le has ofrecido por medio de mis manos. Nuestra buena Madre la ha encontrado, sí, en verdad un poco marchita, a causa del rocío bastante frío que le cayó encima; pero es un defecto muy leve, y tú debes hacer que recobre toda su frescura con el calor de la caridad. Sí, querida mía, nunca nada te debe parecer demasiado en esta virtud, y, aunque yo te veo bastante adelante en ella, sin embargo no ceso nunca de añadir mis exhortaciones para que abundes cada día más en la caridad, ya que es la virtud preferida y muy recomendada por el divino Maestro. De esta virtud él quiso hacer un precepto para todos sus seguidores, un precepto suyo propio y del todo nuevo, desconocido para la mayor parte de nuestros antiguos padres de la antigua alianza. (12 de diciembre de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 261)

¡Aprende!

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4 de mayo Sí, mantente en vida unida siempre a Jesucristo que agoniza y sufre en el huerto de los olivos, y, participando de este modo de la unción de su gracia y del alivio de su fuerza, te encontrarás en ese mismo huerto de los olivos el día de tu muerte, para participar del gozo de su ascensión y de la gloria. […]. Aprende, pues, a sufrir todo cristianamente y no temas, porque ningún sufrimiento, por muy bajo que sea el motivo del mismo, resultará sin mérito para la vida eterna. Confía y espera en los méritos de Jesús, y de este modo la humilde arcilla se transformará en oro finísimo, que resplandecerá en el reinado del monarca celestial. (4 de agosto de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 470)

¡Dame tu corazón!

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3 de mayo Recuerda la bondad del Señor con la que te ha tratado hasta el presente. Él continuará su obra de perfeccionamiento para provecho tuyo; él continuará derramando en ti a manos llenas el aceite, no sólo de su misericordia, que te alegrará, sino también el de su virtud, que te hará fuerte para luchar con éxito: pues es sabido que los luchadores se ungen sus cuerpos con aceite para ser más ágiles, más flexibles y más robustos. Vive tranquila, pues la piedad divina no fallará, y mucho menos te fallará a ti, si te muestras dócil a sus divinas actuaciones. ¡Ea!, Raffaelina, no seas avara con este médico celestial; por caridad, no le hagas esperar todavía más. También a ti te va repitiendo: « Praebe cor tuum », dame tu corazón, hija mía, para derramar en él mi aceite. Por caridad, ¡que no caiga en el olvido semejante invitación de un padre tan tierno! Ábrele, pues, con confiado abandono la puerta de tu corazón; no quieras renunciar al manantial precioso de su aceite, para...

¡Vengan sigamos al Cordero de Dios!

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2 de mayo El apóstol predilecto, san Juan, vio en su Apocalipsis al Cordero de Dios, que estaba rodeado de una gran multitud de almas, que lo seguían a donde quiera que él fuera. Y estas almas, dice, eran vírgenes: « Virgines enim sunt » ; y seguían al Cordero de Dios a donde quiera que fuera: « et sequuntur Agnus quocumque ierat » . Por lo tanto, sólo las almas vírgenes tienen la feliz condición de rodear al Cordero; y sólo las almas vírgenes lo seguirán a donde quiera que vaya. Pero aquellas almas que no aman su virginidad no son vírgenes más que en apariencia, al tener su corazón comprometido. Éstas no son aquellas de las que se ha dicho: « la mujer no casada y la virgen piensan en las cosas del Señor, a fin de ser santas de cuerpo y espíritu » ; pero, ¿cómo pueden tener cuidado de las cosas del Señor, si no aman ni siquiera su virginidad? ¡Oh!, hijita mía, esto te lo he dicho ahora no para ponerte una trampa, no, sino para tu bien; te he dicho esto por lo que tiene de...

Alma destinada a la salvación

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1 de mayo El alma llamada a la gloria eterna bien puede considerarse una piedra destinada a levantar el edificio eterno. Un albañil que quiere levantar una casa, debe comenzar por pulir las piedras que han de formar parte de la composición de la casa; y todo esto lo consigue a golpes de martillo y de cincel. De la misma manera actúa el Padre del cielo en las almas elegidas, las que desde la eternidad fueron destinadas por su suma sabiduría y providencia a componer el edificio eterno. Por tanto, el alma destinada a reinar con Jesucristo en la gloria eterna deber ser pulida a golpes de martillo y de cincel. Pero estos golpes de martillo y de cincel, de los que se sirve el artista divino para preparar las piedras, es decir, el alma elegida, ¿cuáles son? Hermana mía, estos golpes de cincel son las sombras, los temores, las tentaciones, las aflicciones de espíritu, los temblores espirituales con algún aroma de desolación y también de malestar físico. Da gracias, pues, a la i...

Despojarse de...

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30 de abril El camino trazado por el apóstol al cristiano es el de despojarse de los vicios del hombre viejo, o sea del hombre terreno, y de revestirse con las virtudes enseñadas por Jesucristo. En cuanto a despojarse de los vicios, él dice: « Mortificad vuestros miembros terrenos ». El cristiano santificado por el bautismo no queda libre de las rebeliones de los sentidos y de las pasiones; de aquí surge la necesidad imperiosa de mortificar nuestras pasiones, mientras se está en esta vida. El mismo santo apóstol experimentó en sí mismo bastante duramente la rebelión de los sentidos y de las pasiones, por lo que emitió este lamento: « Y o mismo con la mente sirvo a Dios y con la carne sirvo a la ley del pecado (es decir a la ley de la concupiscencia)». Como si hubiera querido decir: yo mismo soy siervo de la ley de Dios con la mente, pero con la carne estoy sometido a la ley del pecado. Todo lo cual va dicho para consuelo espiritual de tantas pobres almas que, asaltadas po...

Signos...

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28 de abril Tú dices que no sabes distinguir si los rayos de luz que a veces se producen en el fondo de tu espíritu provienen de Dios o vienen de otros, temiendo estar engañada en todo a causa de tu sutil amor propio. Pues bien, he aquí los signos para conocer si esos rayos de luz provienen del Padre de las luces. Estos signos se reducen a tres. El primero es que esas luces producen un conocimiento cada vez más admirable de Dios, el cual, en la medida en que se nos revela, nos concede una idea cada vez más alta de su incomprensible grandeza. En resumen, esa luz nos lleva a amar cada vez más a Dios nuestro Padre y a sacrificarnos cada día más por su honor y por su gloria. El segundo signo es un conocimiento cada vez mayor de nosotros mismos, un sentimiento cada vez más profundo de humildad ante el pensamiento de que una criatura tan vil haya tenido la osadía de ofenderle, y que se atreva todavía a dirigirle la mirada, a observarlo. El tercero es que estos rayos celestiales prod...

Infierno, mundo, carne

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27 de abril Ánimo, pues, y adelante. Dios está contigo, y el infierno, el mundo y la carne deberán para propia confusión arrinconar un día las armas y confesar una vez más que no pueden hacer nada contra el alma que posee y es poseída por Dios. […]. La guerra contra ti, querida mía, está declarada y es necesario vigilar a todas horas, oponerle una fuerte resistencia, teniendo siempre la mirada de la fe orientada al Dios de los ejércitos, que lucha contigo y a tu favor, y tener confianza ilimitada en la bondad de Dios, porque la victoria es segurísima. ¿Y cómo convencerse de lo contrario? ¿No está nuestro Dios más interesado que nosotros mismos en nuestra salvación? ¿No es él más fuerte que el mismo infierno? ¿Quién podrá resistir y vencer alguna vez al monarca del cielo? ¿Qué son el mundo, el demonio, la carne, todos nuestros enemigos, delante del Señor?... (25 de abril de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 76)

El Amor

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26 de abril El amor nos hace correr a gran velocidad, el temor en cambio nos hace mirar con prudencia dónde se pone el pie, guiándonos para no tropezar nunca en el camino que nos lleva al cielo. Sé que la cruz, queridísima hermana mía, es dolorosa, y para los amantes resulta casi insoportable la que pone en peligro de ofender a Quien se ama y se adora; pero Jesús, tentado en el desierto y colgado de la cruz, es una prueba clarísima, luminosa y muy consoladora de lo que te aseguro en nombre del tiernísimo Esposo de las almas, es decir, que las tempestades de esta vida para un alma que busca a Dios en todo, y lo desea sobre todas las cosas, que lo quiere a él solo en su corazón, que suspira por hacerle reinar como monarca en el centro de su espíritu, y que desea ardientemente ser poseída entera y totalmente por sólo él, y que en esto es mucho más celosa que lo que suele suceder entre dos amantes perdidamente dedicados al amor, digo que todo esto es un signo clarísimo del singular...

Tentaciones

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25 de abril Las tentaciones y las tempestades que rondan en tu cabeza son signos seguros de la predilección divina. El temor que tienes a ofender a Dios es la prueba más segura de que no le ofendes. Confía con confianza ilimitada en la bondad divina, y, cuanto más intensifique el enemigo los ataques, más debes abandonarte confiadamente en el pecho del dulcísimo esposo celestial, que no permitirá jamás que seas vencida. El mismo Dios lo ha proclamado solemnemente en la Sagrada Escritura: «Fiel es Dios que no permitirá que seáis tentados sobre vuestras fuerzas. Antes bien, con la tentación os dará fuerzas suficientes para superarla» . Convencerse de lo contrario es una infidelidad, y Dios nos guarde de caer en semejante aberración. También san Pablo se inquietaba y pedía ser liberado de la dura prueba de la carne: también él temía intensamente sucumbir, ¿pero acaso no se le garantizó que la ayuda de la gracia le bastaría siempre? Nuestro enemigo, juramentado e...

Alma firm

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April 24   Do not think, my dear daughter, in aridity , discouragements and bleak darkness that often afflict your spirit, because they are willed by God for your highest good. One day Mary Magdalene spoke to the Divine Master and, feeling away from him, crying and looked and was so eager to see that , seeing , not seen , and believed that man was the gardener. This is what happens to you . Take heart, my dear daughter, do not worry about anything. You have in your company to your Divine Master are not separate from it . This is the truth and only truth. What do you fear? What are you sorry? Take heart , then. You can not be either a girl or even a woman must have a manly heart , and soul until you sign the will to live and die in service and love of God , do not worry or limitations or any other impediment . The Magdalene wanted to embrace our Lord, and this sweet Master, who had allowed at othe...