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Saciémonos del Manjar del Cielo

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En estos tiempos tan tristes, en los que tantas almas apostatan de Dios, no consigo persuadirme de que se puede vivir la vida verdadera sin el alimento de los fuertes. En estos tiempos en que estamos rodeados continuamente por gente que tiene en el corazón el odio a Dios y la blasfemia siempre en los labios, el medio seguro para mantenernos lejos del contagio hediondo que nos rodea, es el de fortalecernos con el alimento eucarístico. Ahora bien, mantenerse sin culpa y progresar en la vida de la perfección no podrá alcanzarlo quien vive por largos meses sin saciarse de las inmaculadas carnes del Cordero divino. Yo no sé qué piensan los demás sobre este punto; para mí, dadas las particulares circunstancias en las que vivimos, es siempre ilusorio querer convencerse de que avanza hacia la perfección el que se limita a comulgar una o dos veces al año.   (9 de mayo de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 87) El cristiano que está convencido que solamente la miseri...

Confía pues en este amor y recuerda...

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22 de mayo Une tu corazón al corazón de Jesús y sé siempre sencilla de corazón, como lo quiere él. Esfuérzate por imitar la sencillez de Jesús, teniendo alejado el corazón de las prudencias terrenales, de los artificios carnales. Procura tener una mente siempre pura en sus pensamientos, siempre recta en sus ideas y siempre santa en sus intenciones; y también una voluntad que no busque otra cosa más que a Dios, su complacencia, su gloria y su honor. Reflejémonos, querida mía, en Jesús, que lleva una vida escondida. Toda su infinita majestad está escondida entre las sombras y el silencio de aquel modesto taller de Nazaret. Por tanto, esforcémonos también nosotros por llevar una vida profundamente interior, escondida en Dios.   (14 de julio de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 126)     El corazón amante no desea otra cosa que el amor en sí mismo. Por eso hemos de unir tan estrechamente nuestro corazón al corazón de Jesús que existenc...

Santidad quiere decir: Dios en nuestras vidas

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10 de mayo Santidad quiere decir ser superiores a nosotros mismos, quiere decir victoria perfecta sobre todas nuestras pasiones, quiere decir despreciarnos verdadera y constantemente a nosotros mismos y a las cosas del mundo, hasta preferir la pobreza a la riqueza, la humillación a la gloria, el dolor al placer. La santidad es amar al prójimo como a nosotros mismos y por amor a Dios. La santidad, en este punto, es amar también a quien nos maldice, nos odia, nos persigue, incluso hasta hacerle el bien. La santidad es vivir humildes, desinteresados, prudentes, justos, pacientes, caritativos, castos, mansos, trabajadores, observantes de los propios deberes, no por otra finalidad que la de agradar a Dios, y para recibir sólo de él la merecida recompensa. En síntesis, según el lenguaje de los libros sagrados, la santidad, oh Raffaelina, posee en sí la virtud de transformar al hombre en Dios. (30 de diciembre de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 541)   ...

Recibe oh Madre con agrado mi ramo de rosas

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5 de mayo La Virgen Inmaculada ya se ha complacido en la flor espiritual que le has ofrecido por medio de mis manos. Nuestra buena Madre la ha encontrado, sí, en verdad un poco marchita, a causa del rocío bastante frío que le cayó encima; pero es un defecto muy leve, y tú debes hacer que recobre toda su frescura con el calor de la caridad. Sí, querida mía, nunca nada te debe parecer demasiado en esta virtud, y, aunque yo te veo bastante adelante en ella, sin embargo no ceso nunca de añadir mis exhortaciones para que abundes cada día más en la caridad, ya que es la virtud preferida y muy recomendada por el divino Maestro. De esta virtud él quiso hacer un precepto para todos sus seguidores, un precepto suyo propio y del todo nuevo, desconocido para la mayor parte de nuestros antiguos padres de la antigua alianza.   (12 de diciembre de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 261)   Un día antes de la Su Pasión, nuestro Señor Jesucristo quiso darnos...

Cristo ha resucitado, resucitemos con Él

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30 de abril   El camino trazado por el apóstol al cristiano es el de despojarse de los vicios del hombre viejo, o sea del hombre terreno, y de revestirse con las virtudes enseñadas por Jesucristo. En cuanto a despojarse de los vicios, él dice: « Mortificad vuestros miembros terrenos ». El cristiano santificado por el bautismo no queda libre de las rebeliones de los sentidos y de las pasiones; de aquí surge la necesidad imperiosa de mortificar nuestras pasiones, mientras se está en esta vida. El mismo santo apóstol experimentó en sí mismo bastante duramente la rebelión de los sentidos y de las pasiones, por lo que emitió este lamento: « Y o mismo con la mente sirvo a Dios y con la carne sirvo a la ley del pecado (es decir a la ley de la concupiscencia)». Como si hubiera querido decir: yo mismo soy siervo de la ley de Dios con la mente, pero con la carne estoy sometido a la ley del pecado. Todo lo cual va dicho para consuelo espiritual de tantas pobres almas que, a...

Cristo Resucitado te da la fortaleza

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29 de abril Te ruego, pues, que te consueles también tú con este divino pensamiento: que tus penas espirituales y físicas son la prueba del querer divino, que desea por ese camino conformarte más al prototipo divino, a Jesucristo. […]. Para quien espera en el Señor sentirse tranquila de conciencia, no puede provenir más que del mismo Dios. Te sirva esto de respuesta a tu otra pregunta. No sentir atracción alguna por algún lugar de este mundo terrenal, no puede tener como autor a otro fuera de Dios, que quiere separar al alma de todo lo que no sea él. (28 de septiembre de 1915, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 500) La experiencia fundante de la Resurrecci ón de Jesucristo, nuestro Dios y Señor es la certeza del amor de Dios. Por ello haz de conformarte siempre y en todo a la voluntad de Dios. Sí, es verdad que no siempre es fácil, más aún que muchas veces es casi imposible, pero el Espíritu de Cristo Resucitado te da la fortaleza, te da la gracia, te da l...

Que las humillaciones del Hijo de Dios...

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Deseo que las humillaciones del Hijo de Dios y la gloria que le vino de las mismas sean el objeto de tus meditaciones diarias. Consideremos los anonadamientos del Verbo divino, el «cual – según la expresión de san Pablo –, siendo de condición divina» , «habitando en él corporalmente la plenitud de la divinidad» , no consideró cosa vil abajarse hasta nosotros, para elevarnos al conocimiento de Dios. Este Verbo divino, por su plena y libre voluntad, quiso abajarse hasta hacerse como nosotros, ocultando la naturaleza divina bajo el velo de la carne humana. Dice san Pablo que de tal modo se humilló el Verbo de Dios que llegó como a aniquilarse: «Se aniquiló a sí mismo tomando la condición de siervo» . Sí, hermana mía, él quiso esconder de tal forma su naturaleza divina que asumió en todo las semejanzas del hombre, sometiéndose incluso al hambre, a la sed, al cansancio; y, para usar la misma expresión del apóstol de los gentiles: «Semejante a nosotros, probado en todo igual que...

Con Jesús hasta la cruz

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21 de marzo Sé muy bien que la cruz es la prueba del amor; que la cruz es garantía de perdón; y que el amor que no es alimentado y nutrido por la cruz, no es verdadero amor, se queda en fuego de artificio. Con todo, a pesar de tener este conocimiento, este falso discípulo del Nazareno siente en su corazón que la cruz le es enormemente pesada y que muchas veces (no se escandalice y no se enfade, padre, ante lo que le voy a decir) va en busca de un piadoso cireneo que le alivie y le conforte. ¿Qué mérito puede tener mi amor ante Dios? Temo mucho por esto, por si mi amor por Dios es amor verdadero. Y ésta es también una de las espadas que, junto a las muchas otras, me oprime en ciertos momentos y hace que me sienta aplastado. Y sin embargo, padre mío, tengo el grandísimo deseo de sufrir por amor a Jesús. ¿Y cómo explicar que después, ante la prueba, contra mi voluntad, se busque algún alivio? Cuánta fuerza y violencia debo hacerme en estas pruebas para hacer callar a ...

Él te consolará y te salvará.

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20 de marzo Vive tranquila y no te inquietes por nada. Jesús está contigo, y te ama; y tú correspondes a sus inspiraciones y a su gracia, que obra en ti. Sigue obedeciendo a pesar de las resistencias internas y sin el alivio que se da en la obediencia y en la vida espiritual; porque está escrito que quien obedece no debe dar cuenta de sus acciones, y sólo debe esperar el premio de Dios y no el castigo. « El hombre obediente – dice el Espíritu – cantará victoria ». Recuerda siempre la obediencia de Jesús en el huerto y en la Cruz; fue con inmensa resistencia y sin consuelo; pero obedeció hasta lamentarse con los apóstoles y con su Padre; y su obediencia fue excelente y tanto más bella cuanto más amarga. Nunca, pues, fue tu alma tan grata a Dios como ahora que obedeces y sirves a Dios en la aridez y oscuridad. ¿Me he explicado? Vive tranquila y alegre, y no quieras dudar por ningún motivo de las aseveraciones de quien hoy dirige tu alma. Del modo de actuar en ti la ...

Confianza y Amor

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    14 de marzo Confianza y amor, hijita mía, confianza y amor en la bondad de nuestro Dios. Tú sufres, pero anímate, que tu sufrimiento es con Jesús y por Jesús; y no es un castigo sino una prueba para tu salvación. Convéncete, pues; yo te lo aseguro de parte del Señor: en tus dolores está Jesús, y además en el centro de tu corazón; tú no estás separada ni lejos del amor de este Dios tan bueno. Experimentas en ti la delicia del pensamiento de Dios; pero sufres aún al estar lejos de poseerlo plenamente y al verlo ofendido por las criaturas desagradecidas. Pero no puede ser de otro modo, hijita mía; quien ama, sufre; es la norma constante para el alma que peregrina en esta tierra; el amor no plenamente satisfecho es un tormento, pero tormento dulcísimo. Tú lo experimentas. Continúa sin temor, hijita mía, envolviéndote en este misterio de amor y de dolor al mismo tiempo, hasta que le plazca a Jesús. Este estado es siempre temporal; vendrá la divina conso...

Ábrele el oceáno de tu corazón...

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28 de febrero Sean precavidas para no hablar nunca con otras personas, a excepción de su director y de su confesor, de aquellas cosas con las que el buen Dios las va favoreciendo. Dirijan siempre todas sus acciones a la gloria de Dios, exactamente como quiere el apóstol: « Ya comáis, ya bebáis, ya hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios ». Vayan renovando esta santa intención de tanto en tanto. Examínense al final de cada acción; y, si descubren alguna imperfección, no se turben por ello; pero avergüéncense y humíllense ante la bondad de Dios; pidan perdón al Señor y suplíquenle que las preserve de esa falta en el futuro. Renuncien a toda vanidad en sus vestidos, porque el Señor permite las caídas de estas almas en esas vanidades. Las mujeres que buscan las vanidades de los vestidos, no podrán nunca vestirse de la vida de Jesucristo, y pierden los adornos del alma tan pronto como entra este ídolo en sus corazones. Su vestido esté, como quiere ...

No permitas que el enemigo...

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27 de febrero Las virtudes son como quien tiene un tesoro, que, si no lo tiene escondido a los ojos de los envidiosos, se lo robarán. El demonio está siempre vigilando; y él, el peor de todos los envidiosos, busca arrebatar este tesoro, que son las virtudes, tan pronto como lo descubre; y lo hace asaltándonos con ese enemigo tan poderoso que es la vanagloria. Nuestro Señor, siempre atento a nuestro bien, para preservarnos de este gran enemigo, nos lo advierte en varios lugares del evangelio. ¿Acaso no nos dice que, si queremos hacer oración, nos retiremos a nuestro cuarto, cerremos la puerta y oremos de tú a tú con Dios, para que nuestra oración no sea conocida por los demás?; ¿que, al ayunar, nos lavemos la cara para que no descubramos nuestro ayuno a los demás en la suciedad y la palidez del rostro?; ¿que, al dar limosna, no sepa la mano derecha lo que hace la izquierda? (2 de agosto de 1913, al P. Agustín de San Marcos in Lamis – Ep. I, p. 396) Agradece sie...

Cuando nos dejamos iluminar por la luz

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24 de febrero San Crisóstomo, hablando de la vanagloria, dice: « Cuantas más obras realices, buscando aplastar la vanagloria, tanto más la estimulas ». ¿Y cuál es la causa de esto? Dejemos que nos lo diga el mismo santo doctor: « Porque todo lo malo proviene del mal; solo la vanagloria procede del bien; y, por eso, no se extingue con el bien sino que se infla más ». El demonio, querido padre, sabe muy bien que un lujurioso, un ladrón, un avaro, un pecador, tienen más motivos para avergonzarse y para sonrojarse que para gloriarse; y, por eso, se cuida mucho de tentarlos por ese lado, y les ahorra esta batalla. Pero no se la ahorra a los buenos, sobre todo al que se esfuerza por tender a la perfección. Todos los otros vicios se yerguen sólo en los que se dejan vencer y dominar por ellos; pero la vanagloria levanta la cabeza precisamente en aquellas personas que la combaten y la vencen. Se envalentona al asaltar a sus enemigos, sirviéndose de las mismas victorias que han con...

Él sabrá consolarte siempre y en todo...

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21 de febrero Medita el fiat de Jesús en el huerto; ¡cuánto le habría pesado para hacerle sudar y sudar sangre! Pronuncia tú también este fiat, tanto en las cosas prósperas como en las adversas; y no te inquietes ni te rompas la cabeza pensando en cómo lo pronuncias. Se sabe que en las cuestiones difíciles la naturaleza huye de la cruz, pero no por eso se puede decir que el alma no se ha sometido a la voluntad de Dios, cuando la vemos, a pesar de la fuerza que siente en contra, ponerla en práctica. ¿Quieres tener una prueba concreta de cómo la voluntad pronuncia su fiat ? La virtud se conoce por su contrario. Puesta por el Señor en una prueba, sea ésta difícil o sencilla, dime: ¿te sientes movida a rebelarte contra Dios? O, mejor, pongamos como ejemplo lo imposible: intentas rebelarte. O, dime, ¿no te horrorizas ante el simple hecho de oír estas frases blasfemas? Pues bien, entre el sí y el no, no existe, no puede darse, nada intermedio. Si tu voluntad huye de la...

No eches a la basura tu tristeza...

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20 de febrero Jesús, el hombre de los dolores, querría que todos los cristianos le imitaran. Ahora bien, Jesús me ofreció este cáliz también a mí; y yo lo acepté; y he aquí por qué no me priva de él. Mi pobre sufrir no sirve para nada; pero Jesús se complace en él, porque lo amó tan intensamente aquí en la tierra. Por eso, en ciertos días especiales, en los que él sufrió más intensamente en esta tierra, me hace sentir el sufrimiento incluso con más fuerza. ¿No debería bastarme esto solo para humillarme y para buscar vivir escondido a los ojos de los hombres, porque he sido hecho digno de sufrir con Jesús y como Jesús? ¡Ah!, padre mío, siento que mi ingratitud a la majestad de Dios es demasiado grande. (1 de febrero de 1913, al P. Agustín de San Marco in Lamis – Ep. I, p. 334)   El dolor y el sufrimiento son características en la vida de la persona que muchas veces no logramos entender. Sin embargo el modelo de dolor y de sufrimiento, lo tenemos e...

Corrige tus errores...

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11 de febrero ¿Queremos caminar bien? Dediquémonos a recorrer con empeño el camino que queda más cerca de nosotros. Grabad bien en la mente lo que voy a decir: con frecuencia deseamos ser buenos ángeles y descuidamos ser buenos hombres. Nuestra limitación nos ha de acompañar hasta el féretro; no podemos alcanzar nada sin tierra. No hay que relajarse ni distraerse, ya que somos como pequeños polluelos, pero sin alas. En la vida física, morimos poco a poco, y ésta es una ley ordinaria querida por la providencia; y, de la misma manera, hay que morir a nuestras imperfecciones, también día a día. Felices imperfecciones, podríamos exclamar, que nos hacen conocer nuestra gran miseria y que nos ejercitan con humildad en el desprecio de nosotros mismos, en la paciencia y en la diligencia. Pero a pesar de esas imperfecciones, Dios observa la preparación de nuestro corazón, que es perfecta. (3 de marzo de 1917, a Herminia Gargani – Ep. III, 678)  

Torrente imposible de contener!

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    10 de febrero Es ya el momento de confesarlo: nosotros somos miserables, ya que es poco el bien que podemos practicar. Pero Dios, en su bondad, se compadece de nosotros, llega a complacerse también de ese poco, y acepta la preparación de nuestro corazón. Pero, ¿en qué consiste esta preparación de nuestro corazón? Según la palabra divina, Dios es infinitamente más grande que nuestro corazón, y éste supera a todas las otras realidades cuando, dejando aparte el preocuparse de sí mismo, prepara el servicio que debe ofrecer a Dios; es decir, cuando acepta el compromiso de servir a Dios, de amarlo, de amar al prójimo, de observar la mortificación de los sentidos externos e internos, y otros buenos propósitos. Durante ese tiempo, nuestro corazón se prepara y dispone sus obras para un grado eminente de perfección cristiana. Todo esto, mi buena hija, no es en modo alguno proporcionado a la grandeza de Dios, que es infinitamente más grande que todo el universo, q...

La humildad es la proyección...

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7 de febrero Proponte, por tanto, corresponder generosamente [al amor de predilección de Dios para contigo], haciéndote digno de él; es decir, semejante a él en las perfecciones adorables ya indicadas en las Escrituras y en el Evangelio, y que tú ya las has aprendido. Pero, hermano mío: para que se dé esta imitación, es necesaria la continua reflexión y meditación sobre su vida; de la reflexión y meditación nace la estima de sus actos; y de la estima, el deseo y el empeño de la imitación. Todo esto nos viene proporcionado por nuestras leyes. Mantengámonos constantes en la exacta observancia de las mismas y seremos perfectos. Sobre todo tienes que insistir en lo que es la base de la santidad cristiana y el fundamento de la bondad: en la virtud de la que nuestro divino Maestro y nuestro seráfico Padre se nos proponen como modelos: me refiero a la humildad. Humildad interna y externa; más interna que externa; más vivida que mostrada; más profunda que visible. (19 de ...

El cuidado de tu cuerpo

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27 de enero Si la providencia ha alejado de nosotros el motivo de descuidar el alma para poder preocuparnos de mejorar nuestro cuerpo, ha sido infinita la sabiduría de Dios al haber puesto en nuestras manos todos los medios para poder hermosear nuestra alma, también después de haberla deformado con la culpa. Basta que el alma quiera colaborar con la gracia divina para que su belleza pueda alcanzar tal esplendor, tal belleza, tal hermosura que logre atraer hacia sí, por amor o por asombro, no sólo los ojos de los ángeles sino los del mismo Dios, de acuerdo al testimonio de la misma sagrada escritura: « El rey , es decir Dios, se prendará de tu belleza ».   (16 de noviembre de 1914, a Raffaelina Cerase – Ep. II, p. 226)  

¡Date la oportunidad de ser feliz HOY!

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24 de enero El apóstol se alegra al pensar que por nada será confundido y que de ningún modo descuidará su deber de apóstol de Jesucristo. Se alegra también de que en su cuerpo, incluso en medio de todas las cadenas a las que está sometido, Jesús siempre será glorificado. Si vive, exaltará a Jesucristo por medio de su vida y de su predicación, también estando en cárcel, como ya lo había hecho hasta ahora predicando a Jesucristo a los del pretorio; si, en cambio, es martirizado, glorificará a Jesucristo ofreciéndole el supremo testimonio de su amor. Por tanto, declara abiertamente que su vivir es Cristo, que es para él como el alma y el centro de toda su vida, el motor de todas sus acciones, la meta de todas sus aspiraciones. Y después de haber dicho que su vida es Jesucristo, añade también que su morir es una ganancia para él, porque con su martirio dará a Jesús testimonio solemne de su amor, conseguirá que su unión con Jesús sea más irrompible, y aumentará también la g...